Sidra mala

publicado en: Mundo Sidra | 0
Sidra mala
Valóranos

Cómo saber si una sidra está mala

En este post os damos unas breves pautas o indicios que puedan ayudaros a evaluar si una sidra está en buen estado y es apropiada para su consumo, más allá de otros defectos técnicos secundarios relacionados con el propio escanciado o temperatura de consumo, que dan matices sobre el sabor.

Principales defectos de la sidra

Pautas generales:

  1. Tiempo (generalmente se recomienda el consumo de sidra del año o del año previo. No es que más allá de esta recomendación caduque o vaya a estar mala, pero probablemente habrá perdido sus equilibrios de sabor-acidez y el resto de bondades perceptivas normales).
  2. Turbidez (si se detecta un color turbio que no desaparece con el paso de los minutos puede ser indicativo de alteraciones en cualquiera de las fases del proceso de fabricación, desde las fermentaciones, trasiegos o falta de filtrados básicos).
  3. Estado de la “madre” (materia orgánica procedente de las fermentaciones o de la propia manzana que se disocia de la fase líquida): En ocasiones esta fase sólida está muy depositada sobre el vidrio y no se integra con la fase líquida con unos simples movimientos. No es algo nocivo, y más allá de la naturalidad del proceso, no deja de ser indicativo de que la sidra está “demasiado evolucionada”. Por tanto se recomienda agitar la botella con prudencia, y consumirla de manera parcial.
  4. Acidez (si notamos que tienes una acidez excesiva, es mejor optar por otra botella, y usarla para cocinar o incluso dejarla evolucionar hasta su tercera fermentación, la acética, que nos la transforme el alcohol de la sidra en ácido acético para conseguir productos de vinagre).
  5. Estado del corcho (si detectamos un corcho defectuoso, o excesivamente fácil de extraer o con impregnaciones blanquecinas o mucilaginosas, probablemente sea otro indicio de que el producto no está en buenas condiciones).
  6. Sabores extraños, como agridulce y/o amargo (procedente de desequilibrios o excesos en los tiempos de fermentación maloláctica).
  7. Gasificación (la aguja que posee la sidra de manera natural, debe ser percibida con mucha levedad y tras el escanciado, nunca debe notarse como si fuera una bebida gaseosa).
  8. Olor (cualquier olor a huevos podridos o aguas residuales estaría asociado a la presencia de ácido sulfídrico, residualmente en la sidra a partir del azufre en cualquiera de los procesos de fabricación de la misma, incluso a partir de residuos de un mal lavado de la materia prima al principio del proceso).

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *